Pues los poetas son
pequeños animales en disturbio
con la sed en los ojos y en la
garganta amor


(Jesús Hilario Tundidor)

jueves, 23 de junio de 2016

23 de junio de 1916





Este clavel , esta fuente grana de esencia, colma de su viva frescura sensual todo el color azul y oro de la tarde que, siendo azul y oro, es roja por dentro, como si tuviera alma de sangre y la transparentara el sol poniente.
Es cual si yo tuviera en mi mano, dentro del cuerpo de Sevilla, cogido su corazón. Es como si todos los corazones de sus mujeres se hubieran hecho un solo clavel, este clavel que yo tengo en mi mano, del puesto verde de la calle de las Sierpes.
Este clavel es el mundo, que se ha hecho del tamaño de un clavel, digo, de Sevilla, que está prendida, clavel único, madre de claveles, sobre el pecho izquierdo de la naturaleza.
... La tarde va cayendo, y como una mantilla negra, el anochecer viene sobre Sevilla; y la luna, roja igual que un clavel, asoma entre su nuca, fresca con el río, y el cielo hondo de su pelo.
 


(Diario de un poeta reciencasado, Juan Ramón Jiménez) 


1 comentario:

J. R. Infante dijo...

Siempre Juan Ramón. Gracias por compartir.-Un abrazo.