Pues los poetas son
pequeños animales en disturbio
con la sed en los ojos y en la
garganta amor


(Jesús Hilario Tundidor)

sábado, 27 de agosto de 2016

Vida en las ciudades (VIII)





El hombre del puente vende libros en blanco,
desnudos pasajes hacia el otro lado de la orilla,
como cuerdas tirantes que ciñen nuestras sienes.

Pero sólo yo bebo de la sangre que hará renacer la ciudad,
y en el pulgar guardo el sabor del pez multicolor.