Pues los poetas son
pequeños animales en disturbio
con la sed en los ojos y en la
garganta amor


(Jesús Hilario Tundidor)

viernes, 1 de mayo de 2015

Sueño Cuando Hablo De La Vida

(Winsor McCay)



Si duele todo el mundo
ese dolor ocupa la última página en blanco de un libro.
La muerte es un rumor
que me anima cada madrugada
a enterrar los ojos en el final del bosque,
donde suenan rubios otros fuegos más fríos
y se esconden veintisiete cruces
entre el luto de los blancos.

Empujo la garganta hasta perder mi voz
por un nocturno de pulmones,
pero sólo soñaba con una mentira
más grande que la sola edad.
Ni siquiera duele la muerte de una juventud amarilla,
porque esta es muy seria
para el idioma del sueño.

Desde aquí postulo
la farsa llena de espuma
con un baile sentimental,
deseo de ser mundano en riesgo de mística.

Ahora sé que se abandona la juventud
en una mueca de arlequín
y ese dolor ocupa sesenta y tres páginas.


1 comentario:

J. R. Infante dijo...

Demasiada carga dolorosa, Rafael. El mundo es tan inmenso...,pero ahí está tu aportación poética, como no.
Un abrazo