Pues los poetas son
pequeños animales en disturbio
con la sed en los ojos y en la
garganta amor


(Jesús Hilario Tundidor)

sábado, 2 de julio de 2016

La milicia y el canto


Ardorosa pasión, fuego derramado sobre el mundo, maleficio del círculo mágico que baja de las constelaciones cayendo sobre el alma del hombre. Poesía angélica, de ángeles rebeldes en pie de guerra. Milicia infernal o divina... Y abajo la humanidad ululante, clamorosa, enérgica, desatada, curando úlceras seráficas, abriendo heridas parricidas; restañando la sangre o las lágrimas del prójimo o abriendo las compuertas del llanto y de las arterias. Espadas y arpas. La milicia y el canto. La pólvora inflamada o el aroma errante de la flor. El aire belígero que truena o arde o el pico armonioso de los pájaros.

(Adriano del Valle)

2 comentarios:

J. R. Infante dijo...

Somos de lo peor, amigo Rafael. Gracias por compartir.- Un abrazo

María José Collado dijo...

Las dos caras del ser humano trenzadas en un poema. Un saludo, Rafa.