Pues los poetas son
pequeños animales en disturbio
con la sed en los ojos y en la
garganta amor


(Jesús Hilario Tundidor)

jueves, 31 de diciembre de 2015

California Lo Sabe





Podríais leerme a contraluz
y sabríais que escribo
como un hijo único que no repara en el milagro de su soledad,
que hay tristezas vírgenes
y el espectáculo comienza e improviso.
Y el espectáculo comienza e improviso con un paraguas abierto.
Y no sé por qué
acabo siempre hablando de mujeres con vosotros,
cerrad las puertas anchas o habrá secuelas.

No puedo perder la juventud
explicando mis motivos,
si entro en el juego es para reírme de todos,
                               ya sonada vuestra hora,
no hay nada como marcharse

y subir a las lunas de California.


3 comentarios:

José Luis Martínez Clares dijo...

Te sobran los motivos. Buenos versos para terminar el año. Qué lo empieces con buen pie. Un abrazo

J. R. Infante dijo...

Buenos versos, Rafael, buena despedida de año y espero que sirva para que comiences 2016 de la mejor forma posible.- Un abrazo

María José Collado dijo...

La escritura germina en soledad, somos hijos únicos en ese proceso, a veces incomprendidos. Buen poema, Rafa. Un abrazo.