Pues los poetas son
pequeños animales en disturbio
con la sed en los ojos y en la
garganta amor


(Jesús Hilario Tundidor)

domingo, 18 de septiembre de 2016

Un gatillo estrecho para nuestros dedos


yo
soy el único heraldo de la verdad futura
(V. Mayakovski)

Te acercaste como un ángel de la guarda,
alas de luna desnuda en cuarto creciente.
Con un eco que cruzaba el crepúsculo
tus palabras eran noches blancas de Leningrado:
"Mañana no moriremos".
Pero ahora el mañana ya no importa,
a donde voy siempre es todavía.
Sólo tú ocuparás el palanquín
que ellos construirán sobre mi cadaver
y lo harás trono del oro más brillante.

Más allá de Vanka y el Soviet,
de la Ilíada sangrienta de las revoluciones,
no será el juramento rojo
lo último que pronuncien mis labios de abril.

Nunca habrá nación capaz de contener a un poeta,
porque somos el único heraldo de la verdad futura
y de la impostura del pasado.
El presente quizás un gatillo estrecho para nuestros dedos.

Porque detrás de ti,
al final de mí,
sólo queda esa palabra.

Lili,
todos los poetas mueren por amor.
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Siguiendo con el (re)impulso a Kirieleisón, traigo un poema ya publicado en diversas webs que inicialmente iba a formar parte del libro, pero que quedó fuera por diversos motivos. Pese a ello, supone una buena muestra del contenido y podría figurar como poema promocional. Si Mayakovski hubiese llegado a Aokigahara, no se hubiera resistido a entrar.

https://www.edicionesenhuida.es/producto/kirieleison/

2 comentarios:

José Luis Martínez Clares dijo...

El final me parece un estupendo epitafio y, coincido contigo, es un poema de promoción. Un abrazo

J. R. Infante dijo...

Que siga adelante esa promoción y que siga fluyendo la tinta poética.- Abrazos