Pues los poetas son
pequeños animales en disturbio
con la sed en los ojos y en la
garganta amor


(Jesús Hilario Tundidor)

jueves, 31 de diciembre de 2015

California Lo Sabe





Podríais leerme a contraluz
y sabríais que escribo
como un hijo único que no repara en el milagro de su soledad,
que hay tristezas vírgenes
y el espectáculo comienza e improviso.
Y el espectáculo comienza e improviso con un paraguas abierto.
Y no sé por qué
acabo siempre hablando de mujeres con vosotros,
cerrad las puertas anchas o habrá secuelas.

No puedo perder la juventud
explicando mis motivos,
si entro en el juego es para reírme de todos,
                               ya sonada vuestra hora,
no hay nada como marcharse

y subir a las lunas de California.